Presentación de Cómo librarte de los mediocres que quieren joderte la vida (La Esfera de los Libros), ensayo en clave de humor del periodista, comunicador y Youtuber Albert Domènech. En charla con Héctor Márquez.
27/11/2025 - 19:00 - Librería Proteo - Pta. de Buenaventura, 3
Entrada libre hasta completar el aforo.
Dice Albert Domènech que “la cultura de la mediocridad va en auge”. Y que el contacto prolongado con la peña mediocre al final acaba haciéndonos daño de múltiples formas. Y para probarlo, ayudarnos a identificar a las 15 tipologías diferentes de mediocres que ha detectado y ofrecernos armas para combatirlo ha escrito un ensayo muy divertido: “Cómo librarte de los mediocres que quieren joderte la vida” (La Esfera de los Libros). Lo vamos a presentar el próximo jueves 27 de noviembre a las 19:00 en El Tercer Piso de Proteo en una charleta divertida y amigable con este periodista catalán, culé, con gran sentido del humor que se pidió hace cuatro años excedencia en La Vanguardia para hacerse Youtuber y ya acumula en sus distintos canales cerca de 160.000 seguidores. No se lo pierdan. Los mediocres están entre nosotros y hay que aprender a combatir a esta plaga zombi. Con el patrocinio de Fundación Unicaja. Entrada libre.

Cómo librarte de los mediocres que quieren joderte la vida
Mira a tu alrededor. ¿Los ves? Probablemente, no. A primera vista son indetectables, pero si te descuidas pueden arruinarte la vida en cuestión de nanosegundos. Y la mala noticia es que cada vez hay más porque se reproducen como gremlins en un jacuzzi. Siento decirte que los MEDIOCRES han llegado para quedarse y están dispuestos a joderte la existencia.
Calma. Respira. No está todo perdido. Tienes en tus manos una guía única para aprender a localizarlos a tiempo, y además te ofrece pócimas exclusivas con ideas para quitártelos de encima con una buena patada en el trasero. No será fácil porque, como verás, he descubierto hasta 15 especies distintas que se mueven libremente por tu vida familiar, sentimental o laboral.
¿Sabes quién hay detrás del ofendidito? ¿Por qué el Mortadelo es más peligroso de lo que parece? ¿La razón por la que un satisfyer puede darte muchos más dolores que placeres? ¿Por qué nunca debes admitir en tu vida a un Hannibal Lecter? En este libro, que no es de autoayuda pero puede ayudarte un poquito, encontrarás todas estas respuestas. ¡Y muchas más!
Emprende este viaje conmigo como si fueras un auténtico cazafantasmas y protege tu vida ante esta especie invasora que hace años que nos da el coñazo. Debes cuidarte más, salvaguardar tu salud mental y enviarles a todos ellos a tomar viento.
Albert Domènech: “YouTube es una ciudad sin semáforos: le falta regulación”
La vida son etapas. Lo sabe bien el periodista Albert Domènech (Barcelona, 1978) que acaba de publicar Cómo librarte de los mediocres que quieren joderte la vida. Con el tono humorístico que le caracteriza, Domènech, que hoy vive volcado en su canal de YouTube, hace un repaso por los mediocres que dice que habitan en nuestra sociedad. El periodista catalán lleva cuatro años en YouTube, dos de ellos de forma exclusiva después de pedir una excedencia en La Vanguardia, y ya acumula más de 140.000 suscriptores en un canal.
-¿Por qué se decidió a escribir este libro?
-Nació fruto de la observación durante muchos años. Observación propia y de cosas que me han ido explicando. Tenía ganas de reflexionar sobre este tipo de pandemia que a veces es invisible, pero que va en auge: la cultura de la mediocridad. Me apetecía explicarlo con humor, pero explicarlo. Para hacerlo más divertido decidí identificarlo con 15 tipologías de mediocres, que no dejan de ser personas tóxicas, y hacerlo de menos a más peligrosos para que la gente tenga la radiografía de unas personas que un momento determinado te pueden hacer mucho daño.
-¿Cuál es el mediocre más peligroso?
-Aquellas personas a las que yo llamo Hannibal Lecter que lo que hacen tiene una influencia directa especialmente en tu salud mental hasta el punto de que pueden llegar a anularte como persona, a aislarte de tu círculo. Y esto es peligroso porque cuando reaccionas no tienes la capacidad crítica para ver que te están manipulando.
-¿Los ha sufrido?
-He sufrido muchos mediocres en mi vida, pero por suerte la especie más tóxica no ha estado muy presente. Quizás porque por mi carácter han visto que tampoco podrían sacar mucho.
-¿Hay mucho mediocre en YouTube?
-El principal problema es que es una ciudad sin semáforos. Con la libertad de expresión como bandera vamos a parar a un terreno bastante peligro para mí que es la falta de educación, de valores o directamente el posicionamiento o el fanatismo. Así como en los medios de comunicación, aunque tiene otros puntos débiles, más o menos los profesionales tenemos muy presente un código deontológico y unas líneas rojas que tenemos claro que no queremos traspasar, en el mundo de YouTube, como en todas las plataformas nuevas, falta cierta regulación especialmente en el ámbito del periodismo. Ahora hay una etiqueta un poco ambigua que dice “soy creador de contenidos”, pero nos deberíamos preguntar qué tipo de contenidos estás creando. Si te estás dedicando a informar, estás haciendo de periodista. Yo no soy tan crítico con personas que quizás no son periodistas y han encontrado esta plataforma para desarrollar su trabajo, sino con las personas que lo hacen mal. Y eso quizás es lo que veo que le falta a esta plataforma que para mí es tan digna como otra, que le falta cierta regulación interna porque hay cosas que son auténticos atentados a la profesión.
-¿Por ejemplo?
-Mentir, difamar, escribir un titular que luego no se corresponde con lo que encuentras dentro, radicalizar a las personas, camuflar la opinión con la información. Cada vez veo que hay una necesidad más grande de posicionar al espectador: querer captar espectadores que piensen como yo. Buscas más captar a la gente por la parte emocional que por la parte informativa. En YouTube faltan las dos H: honestidad y humildad. En periodismo sabemos que el periodista no es nunca el foco de la noticia… Y a veces el youtuber pasa por encima de la noticia y se convierte en la propia noticia. He sido muy crítico con esto en los cuatro años que llevo en YouTube.
-¿Le costó hacer el paso de hacerse youtuber por si lo consideraban menos profesional?
-Los prejuicios siempre están. En mi vida siempre he dado pasos naturales. Creo que YouTube es una plataforma periodística más como puede ser la radio o un diario digital. Gracias a La Vanguardia yo ya tenía una trayectoria bastante importante en grabación de vídeos, en contenidos audiovisuales y al final era hacer lo mismo que ya hacía pero en otra plataforma con un medio propio. Es cierto que con tu canal propio la responsabilidad crece porque todo lo que haces está bajo el paraguas de tu marca y hay que encontrar el equilibrio entre hacer periodismo e información veraz, pero también darle a la plataforma esta parte emocional que a veces demanda la gente.
-Un poco de merequetengue, como dice usted.
-Sí. A veces la gente acude para escucharte a ti y eso desemboca en que muchas veces la gente quiere que te mojes. Como periodista mi función no siempre es mojarme. El gran reto que me estoy encontrando es poder combinar mi faceta más romántica de cómo yo entiendo el periodismo con estas nuevas demandas crecientes del espectador de que te involucres más. Y esto quizás es lo que más me cuesta. Para el sector más conservador es impensable que un periodista pida dinero (bizums), pero es que son realidades diferentes. La gente compra diarios o se suscribe… Vengo de una idea del periodismo unido al servicio social, pero ahora para mí también es un negocio. Y esto no lo puedo disfrazar. Encontrar el equilibrio para que este negocio sea lo que quieres hacer y lo que quiere la gente es la clave de todo.
-¿Le dio vértigo el cambio?
-No porque en mi vida he decidido siempre afrontar retos en los que detrás hay ciertos prejuicios. Por ejemplo, en la prensa del corazón detrás hay prejuicios. El vértigo ha sido autoimpuesto a la hora de encontrar el equilibrio entre la manera de hacer de YouTube y la de un medio de comunicación serio como La Vanguardia. Mucha gente me dice “ahora eres youtuber”. Yo por encima de todo soy periodista. Si me quieres definir como la persona que crea contenido, para mí sería un añadido. Pero mi esencia es periodista y esto lo puedes hacer en un blog, en la radio, en YouTube…
-¿Algún famoso le ha sorprendido para bien y para mal?
-Los tengo tan calados que difícilmente me pueden sorprender. Sí que me sorprende que muchos famosos, dependiendo de dónde estés te hacen más o menos caso. No es lo mismo picar a la puerta de un famoso con la marca de un gran medio de comunicación, que hacerlo desde un canal propio. Y eso sí me decepciona. Los famosos tiene más en cuenta la cantidad de seguidores que tiene que la calidad de lo que tú estés haciendo. Así que en cierta manera he tenido que empezar de cero. Aunque para mí la etapa anterior no está cerrada porque estoy de excedencia.
-Tiene una comunidad muy fiel ¿Qué feedback le dan sobre el libro?
-Ellos están impulsando el libro y la evolución, que es más que positiva, es gracias a toda la gente que confía en los proyectos que hago. Muchos me dicen que les está ayudando, aunque siempre he dicho que no es un libro de autoayuda. Me dicen que gracias al libro han eliminado a dos o tres personas de su vida o que se han dado cuenta de que el trabajo que tenían no les gusta y han tomado el paso de dedicarse a otra cosa. O a decir “por aquí no paso”.
-Reivindica el libro también como un alegato para cuidar la salud mental.
-Hemos normalizado la importancia de cuidar nuestra salud física. Y aunque también se están dando saltos cualitativos en lo que a salud mental se refiere, falta mucho camino para recorrer. Creo que no está tan extendida la expresión tolerancia cero contra aquella gente que quiere sabotear tu salud mental. Solo la podemos cuidar nosotros y las decisiones que tomamos tienen impacto. Cada uno tienen su situación y los consejos que doy a veces pueden ser difíciles de ejecutar porque a veces el mediocre forma parte de tu círculo más íntimo o incluso es tu jefe. Pero reivindico que a pesar de eso intentes poner siempre en una balanza cómo te están repercutiendo las cosas. Hay que escuchar las señales que te manda el cuerpo. Si no haces caso, a veces el cuerpo dice basta y te dice “si no te paras, te paro yo”. La buena noticia es que la decisión última es tuya. Los mediocres pueden apagarte la luz y en el peor de los casos manipularte o anularte.
-¿Echa en falta la faceta de periodismo tradicional?
-Me considero un todoterreno pero echo en falta hacer crónicas más culturales. Y el trabajo compartido y en equipo, porque YouTube tiene un punto de soledad que a veces puede ser muy cruel. Hay que saber sortear la incertidumbre.
(Lorena Ferro. La Vanguardia. Mayo 2025)
¡ES HORA DE REBELARSE CONTRA LOS MEDIOCRES!
Si estás temblando por la palabra tratado y crees que se avecina un sermón intelectual puedes dejar de hacerlo porque no deseo eso para este libro. Quiero una charla de tú a tú. No hay cosa más bonita en la sociedad y en una comunidad (es algo que yo he podido aprender en mi propia comunidad de YouTube) que ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Esto que te voy a contar no ha sido fácil, ni mucho menos rápido. Uno no se levanta un día de la cama con una aureola brillante y gritando: «¡He visto la luz! ¡He visto la luz!». Si eso sucede, probablemente tu madre te responderá desde el otro lado: «¡Te he subido la persiana, que ya vas media hora tarde!».
Son muchos días de pérdida de energía, de tener ganas de llorar y no saber por qué, de notar un desgaste en mi mente que te deja esa sensación de vacío, y de batallas estériles de las que solo he salido yo con cicatrices, para darme cuenta de lo que pueden significar las relaciones humanas, y lo nocivas que pueden ser muchas de ellas para tu día a día. Como si fuera el protagonista de un cómic, encerrado en esa realidad, he ido viviendo aventuras y desventuras, conociendo personajes extraordinarios, pero también seres despreciables que han intentado joderme la vida.
Mi primera nota de positivismo: lo han intentado, casi nunca lo han logrado. Como verás, uno de los mensajes en los que quiero hacer más hincapié es que TODO PASA POR TI, y que vas a decidir y aprender qué hacer con ellos y cómo desactivarlos, igual que yo he ido aprendiendo a hacer con el paso de los años, hasta conseguir mi superescudo de defensa del Capitán América. Tú vas a ser más universal y a comerte el mundo. Pero para eso debes conocer sus puntos débiles, así que me he permitido el lujo de hacerte una lista que te podrá ser muy útil, ya que eso te permitirá seguir avanzando en la vida, sin pesos innecesarios y sintiéndote más libre. Suena bien, ¿verdad? Vamos a ello.
Como eres una persona muy ávida e inteligente, quizás hayas leído muchas cosas sobre las personas con rasgos narcisistas o los psicópatas. No los que van enmascarados y con una destral en una película de terror, sino los que presentan un cuadro de comportamientos perversos. No te preocupes, que estos también salen retratados en el libro; aunque a mí me apetecía buscar un término algo más común en nuestro día a día para, entre otras cosas, ser justos con algunas personas nefastas y con un veneno más suave, con las que sin duda convives, pero que no llegan a la maldad de los malotes del grupo. Así que me quedo con el término mediocre, que nos permite llegar a un conjunto más grande de personajes y que representa algunas actitudes muy típicas de nuestro maravilloso país donde la principal ley que empieza a imperar no es otra que la ley del mínimo esfuerzo.
El mediocre es un individuo que ha existido toda la vida. Nos dicen que en el paleolítico se repartían entre los cazadores (básicamente machotes) y los recolectores (básicamente mujeres). Porque sí, el machismo también ha existido toda la vida. Pues bien, entre los y las que se dedicaban a cazar, pescar o recolectar frutos y vegetales seguro que también existían los y las que básicamente se dedicaban a rascarse sus partes íntimas. Porque una de las primeras cosas que debemos tener claras es que la mediocridad no entiende de género, incluyendo aquí el binarismo, el nudismo y toda la variedad de estupidez humana al borde de otro ismo: el abismo.
Dicho de otro modo: que cuando Dios descansó al séptimo día, se quedó realmente descansado porque dejó una creación bastante imperfecta. Que conste que yo soy muy fan de la imperfección, especialmente en el momento social en el que vivimos que parece que si no te ha esculpido Miguel Ángel estás fuera de juego y sin la posibilidad de que entre el VAR. Pero la imperfección de la que yo hablo es compatible con otro tipo de belleza: es aquella que nos hace ser más auténticos, naturales, humanos y con personalidad. Luego hay otro tipo de imperfección, más bien unineuronal, contra la que pocas cosas podemos hacer, más allá de donar a posteriori esos cuerpos a la ciencia para que en los próximos siglos no se repitan las estupideces de los anteriores.
Quizás no fueron bautizados con el nombre artístico de mediocres (del latín mediocris), pero los primeros individuos con cerebro en forma de pandero ya apuntaban maneras. De la mano de la raza humana, los mediocres han ido evolucionando con el paso de los siglos, hasta el punto de que no solo se han multiplicado, junto con los panes y los peces, sino que también se han perfeccionado para poder sobrevivir en el ecosistema actual, e incluso podérselo cargar desde dentro a ritmo de cagada sobre cagada, el villancico trasgresor del siglo XXI.
Vamos al DLE, que no es el nombre de la gata de tu vecina pensando que es una faraona egipcia, sino el del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, donde, por cierto, tiene pinta de haber un nido de mediocres importante.
Según la institución, estas son las dos acepciones del término que nos ocupa:
1. adj. De calidad media.
2. adj. De poco mérito, tirando a malo.
Es decir, que se mire como se mire, un mediocre es alguien que genera rechazo. Lo que sucede aquí es que muchas veces hemos focalizado exclusivamente el término para hablar de aquellas personas que destacan especialmente por no tener ninguna habilidad o talento; a mí aquí me gustaría pararme unos segundos porque mi tratado no es tan fácil. No tener habilidades destacadas o talentos definidos no te convierte necesariamente en un mediocre porque nos falta la segunda parte de la fórmula. ¡Casi me olvido de la fórmula!
(Cómo librarte de los mediocres que quieren joderte la vida. Fragmento. Albert Domènech. La Esfera de los libros)

Albert Domènech
Albert Domènech (Barcelona, 1978) es periodista de La Vanguardia, creador de contenido y youtuber, en ese orden. Amante del show, el entretenimiento y generador de emociones. Presentador, locutor de radio, guionista y un ciudadano curioso que ha hecho de su pasión por conectar con la gente su trabajo. Entre sus tres canales de Youtube -uno dedicado a la información general, otro a la crónica rosa y otro al mundo futbolero desde la perspectiva culé- y su perfil de Instagram acumula más de 160.000 seguidores. Ahora se estrena como escritor en su ópera prima para poner en su sitio a aquellas personas que han apagado la luz de otras muchas a ritmo de mediocridad. Intolerante con las injusticias y abierto a explorar nuevos retos, siempre acompañado de buena música. No toca ningún instrumento, pero a veces sí toca algo las narices. Siempre de buen rollo.
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