Celebración Día de la Poesía con la PresentACCión Poética de Diente de leche (Col. Maresía), poemas de Mª José Coronado Luque sobre infancia y maternidad. En charla con Héctor Márquez.
21/03/2025 - 19:00 - Librería Proteo - Pta. de Buenaventura, 3 - Málaga
Entrada libre hasta completar el aforo.
El próximo 21 de marzo no sólo comienza oficialmente la primavera, es también el Día Mundial de la Poesía. Desde El Tercer Piso de Librería Proteo lo vamos a celebrar de una manera muy especial con una singular artista y educadora malagueña que ha hecho de la creatividad bandera toda su vida: María José Coronado Luque, conocida durante años por su alias como cantante y compositora del grupo Caradefuego, María Rayo. El 21 M a las 19 vamos a presentar, bajo el formato de una Acción Poética su primer libro de poemas Diente de leche (Ed. Pie de Página. Col. Maresía), un canto emocionante a la infancia y la maternidad. Lo haremos de una forma lúdica, creativa, musical y participativa. Sí, tendremos la charla entre María y su amigo y director de El Tercer Piso Héctor Márquez, para conocer los secretos de esta joya. Y escucharemos los poemas. Pero habrá más sorpresas. Nada mejor que vivir la poesía como si estuviéramos en un recreo, celebrando un día de imaginación y cuidados. Un día, como dice la autora, para recordar que “todos tenemos nuestro lugar en el mundo”. Con el patrocinio de Fundación Unicaja. Entrada libre.

DIENTE DE LECHE
María José Coronado Luque nos ofrece en Diente de leche (Col. Maresía, 2025) un poemario esencial para entender la relación madre-hijo. En sus páginas, llenas de cuentos de hadas, tardes en el parque y preguntas trascendentes, vemos cómo un hijo es capaz de desajustar las horas para bien y de enseñar tanto, con su mirada asombrada, como su madre a él:
recuérdalo
me dijo
todos tenemos
nuestro lugar
en el mundo
Todo lo que sabíamos hasta ahora sobre los hijos e hijas solo era un diente de leche: faltaba por salir el diente de verdad, que es esta obra.
(Juan Romeu)

Diente de leche está publicada en la colección Maresía dirigida por Juan Romeu para la editorial Pie de Página. Se compone de 24 poemas de María José Coronado Luque acompañados de otros tantos comentarios de escritores y artistas, entre quienes se encuentran nombres como Andrés Neuman, Jordi Nomen, Pablo Bujalance, María Baranda, Ángeles García, Héctor Márquez, Carmen Loureiro, Alonso Alarcón, Juanma Reyes, Adriana Bocalón, Beatriz Russo, Anna Scherman, Berta de la Vega, Isabel Guerrero, Laura Brinkmann, Mónica Locatelli, Encarnación González, Camilo de Ory, G. Luna Gastón, Inma Jaime, Claudia Frau y Gema Martín Consuegra.
Diente de leche despliega la cartografía de un territorio extraordinario y poco explorado, hasta la fecha, pues se adentra en el sentido del nacimiento, la maternidad, la infancia y el vínculo espiritual de las madres (y padres) con sus hijos e hijas. Por sus páginas corre un sol habitando, con sus variaciones musicales y geometrías luminosas, la cotidianidad familiar. Como si bebiera refugio, brinda lugares pequeños, pero de sublime belleza: los cuentos de hadas para ir a dormir, las tardes en el parque, el verano de la alberca, las preguntas trascendentes, en la voz de la inocencia o el cosmos lúdico, de unos atrevidos policías celestiales, que llenan cubos de arena con estrellas, en el país de la imaginación. Adquiere forma de recuerdo, pero también de reconocimiento por las personas que aman la vida en familia (de tantos tipos y especies), porque, quizás, no sepan que, gracias a ellas, la historia de los buenos momentos es salvada cada día.
Este canto conjunto y biográfico se encarama a las palabras para agradecer, muy especialmente, y rendir homenaje a la vida naciente, a los comienzos, a los primeros pasos, a las primeras veces por las maravillas que esta etapa iniciática de verdad pura desvela con la ayuda de la mirada asombrada durante la infancia (y a cualquier edad).
María José Coronado Luque

Zumo con botas
Llegaban
nuevos nacidos
cada mes
y ellas
los acercaban
alegres
al charco
para mojar
sus pies
en lecturas
nocturnas
y en los primerizos
rayos
del sol
ilustraban
sus pieles
con profundas
marca
maternales
y se hacía
elevar
la hierba
para los cuerpos
de los recién
creados
y los versos
dragones
custodiaban
con tibieza
a los adormilados
y por ellos
se abolían
las leyes
del orden
para ir
al parque
bajo una fuerte
lluvia
y en un charco
de limonada
se paraban a saltar
con los nacimientos
y las madres
acabaron
montando
un puesto
de zumos
con botas
en el parque
(María José Coronado Luque. De Diente de leche)
María José Coronado Luque: “Todas las personas necesitamos atención, y durante toda la vida. No sólo l@s niñ@s”
Pregunta: La relación madre-hijo es una de las más profundas y transformadoras, llena de aprendizajes mutuos y momentos de asombro, experiencias. Tu poemario parece capturar estas vivencias cotidianas con una mirada poética y universal. ¿Cómo encontraste el equilibrio entre la intimidad de tu experiencia personal como madre y la universalidad que permite que cualquier lector se sienta identificado con los poemas?
Respuesta: Me preguntas por el arco que conecta lo íntimo con lo universal y de cómo se equilibra. Personalmente, creo que lo universal habita la vida íntima de las personas. Por lo tanto, no hay búsqueda. Lo universal nos rodea. Si en ese estado de conciencia extendida o universal, como diría el filósofo Juan Arnau, buscamos las palabras adecuadas para explicarnos qué estamos viviendo, aparecerá un recurso, también universal, para comprender y asir lo extraordinario. Me refiero a la metáfora.
El lenguaje metafórico no es propiedad de los poetas, es de todos porque el pensamiento vivo crea metáforas para comprender el tiempo, la inocencia o la maternidad, es decir, todo lo invisible y que forma parte de nuestra vida íntima. Por esto el lector se puede llegar a identificar con los poemas en Diente de leche.

P: El título Diente de leche es evocador y simbólico, aludiendo a esa transición de lo temporal hacia lo duradero, de lo frágil hacia lo sólido. ¿Qué significado tiene para ti este título, y cómo dialoga con el crecimiento, no solo del hijo, sino también de la madre en esta relación?
R: La caída de los dientes de leche evoca la ilusión de una transición hacia la madurez. Aunque, en realidad, el camino para llegar a esa solidez es el contrario, es decir, el resultado del regreso a la inocencia, al paraíso de la niñez. Habitando la vida adulta como niños, desafiamos nuestra fragilidad o vulnerabilidad con ligereza, aceptación y sabiduría. La gran noticia es que, nuestra estructura fisiológica determina que nuestras crías necesiten atención para sobrevivir durante muchos años. Por lo tanto, yo diría que la necesitamos todos y para siempre. Por eso, creo que, en realidad, nunca terminamos de perder los dientes de leche, afortunadamente. Y, paradójicamente, ese vivir entrelazados gracias a nuestra imperfección biológica, es lo que nos ha hecho seguir aquí, en este planeta, después de miles de años, a pesar de nuestras equivocaciones.
P: A lo largo del poemario mencionas elementos que dibujan la infancia en su estado más puro. ¿Cómo decidiste qué momentos o imágenes incluir en los poemas, y cómo trabajaste para mantener esa delicada mezcla entre lo mágico y lo cotidiano?
R: Es que en lo cotidiano vive la magia agazapada en una guarida a la espera de que paremos, de que cese nuestro movimiento. En la vida diaria y en los momentos más sencillos habita el misterio. Estás esperando el bus a las ocho de la mañana y una brisa fresca te renueva, tu gata se tumba a dormir a tu lado colmándote de paz interior. Estos instantes no los decidimos, más bien se filtran desde un lugar donde habita la verdad. Por lo tanto, no hay ningún voluntarismo. Sólo apertura, espera y silencio. Son momentos en los que piensa el cerebro del corazón y del cuerpo. El velo de la mente es rasgado, la piel del pensamiento se vuelve porosa y la luz penetra.
P: El fragmento incluido en la contraportada refleja la enseñanza mutua entre madre e hijo, sugiriendo que en esta relación ambos encuentran su lugar en el mundo. ¿Sientes que este aprendizaje compartido fue un tema central mientras escribías, y qué papel crees que juega la poesía como forma de registrar estas enseñanzas?
R: Efectivamente, en el poemario queda recogido el tema del aprendizaje mutuo entre madre e hijo. Pero además, entre sus versos, se puede encontrar un canto de celebración por los nacientes, se entroniza a la infancia, se aborda la soledad de las madres durante la crianza de los hijos e hijas, el amor incondicional, la escuela, la dimensión lúdica de la vida, los rituales, la imaginación, las familias desplazadas… Hay más de un tema.

En relación a tu segunda pregunta, creo que la poesía nos permite dar voz a la intimidad, es decir, a nuestra verdadera historia, la que Unamuno llamaba “intrahistoria”, es decir, la vida cotidiana de las personas, o el pan de cada día de la poesía. Las vidas invisibles que nutren, educan, alientan, atienden, aman, curan, acompañan a otras vidas es el gran legado de la maternidad a la humanidad.
P: La maternidad ha sido explorada en la literatura desde muchas perspectivas, pero tu obra parece buscar un enfoque fresco y cercano, algo que el título y el tono del poemario reflejan. ¿Qué fue lo más desafiante al escribir sobre un tema tan personal y a la vez tan universal? ¿Cómo lograste darle una voz única a Diente de leche dentro de este amplio espectro literario?
R: En realidad ha sido un disfrute escribir Diente de leche, porque el proceso creativo me ha regalado un tiempo para la serenidad, para el autoconocimiento personal y para el agradecimiento a la vida. Ahora bien, una vez terminado el poemario, surge el deseo de compartirlo con más personas. Aquí es cuando encontré el auténtico desafío. Mi fortuna, mi gran suerte fue que llegara a manos de la editorial Pie de Página, que cayera en las manos de Juan Romeu, director de la colección de poesía comentada, llamada Maresía dentro de la mencionada editorial.
Sobre la voz única, te diría que no es esta mi sensación, que sólo he sido un transistor de radio, una cueva de resonancia, un cable que transmite. Incluso ahora, cuando respondo a tus preguntas, escribo lo que escucho.
(Carlos Valdivia Biedma, comunicación en Pie de Página)

Mª José Coronado Luque
María José Coronado Luque (Benalmádena, 1965) ha participado en varias antologías de poesía y música. Su pasión por la música la llevó a ser letrista, cantante y compositora del proyecto musical malagueño de culto Caradefuego bajo el alias de María Rayo. Es madre. Se graduó como maestra por la Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Málaga. También está titulada por la Asociación Nacional de Filosofía para Niños, representante en España del proyecto internacional Philosophy for Children y ha realizado Master en “Filosofía 3/18” (desde los 3 a los 18 años) por la Universidad de Girona. Con el Trabajo Final de Máster investiga la esperanzadora aplicación en ancianos de la metodología de construcción del pensamiento en comunidad, a partir de las premisas del proyecto Filosofía para Niños. Crea y realiza talleres para la infancia en parques, bibliotecas y museos. El juego, la imaginación, el humor, la filosofía y la música son elementos esenciales en sus propuestas. Fundó el colectivo de mujeres artistas malagueñas Huertos Filosóficos, con el fin de educar una mirada ética, estética, crítica y creativa desde la infancia y gracias a la cultura y la asociación Bepop, la cual centra su actividad en la innovación educativa, cultural y filosófica. En El Tercer Piso de Proteo ya coordinó talleres de Filosofía para Niños y esta temporada ofrecerá varias propuestas de talleres para niños y familias en las que fomentar el amor y la pasión por la lectura, la poesía y los libros con propuestas originales, lúdicas, participativas y educativas.
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